En las últimas semanas el Gobierno Nacional ha anunciado diferentes subsidios que buscan proteger el empleo formal en todo el país, y aunque algunas personas han expresado que estos llegaron demasiado tarde, cuando ya se habían presentado miles de despidos, también es cierto que llegan a apoyar a quienes han hecho un gran esfuerzo por sostener el empleo y dinamizar la economía.

El primero de esos subsidios es el Programa de Apoyo al Empleo Formal PAEF, que otorga un auxilio del 40% de un salario mínimo para pago de nómina en los meses de mayo, junio y julio, el cual, por estos días está siendo tramitado por los empleadores y que deberá empezar a desembolsarse a comienzos de junio.
El segundo subsidio, anunciado esta semana por el Ministro de Trabajo, corresponde a un aporte que el Gobierno dará para el pago de la prima de junio a los trabajadores que devenguen un salario mínimo, lo que beneficiará a cerca de cuatro millones de personas. Dicho subsidio corresponde aproximadamente a $220.000 y se está a la espera de la reglamentación para acceder a este.

Adicional a ello, cerca de 600.000 empleados que tienen actualmente contrato suspendido, podrán hacer parte del programa de transferencias de Ingreso Solidario, con giros por $160.000, con el fin de solventar parte de sus necesidades.
Finalmente, quienes definitivamente fueron despedidos pueden acceder, a través de las cajas de compensación, al subsidio al desempleo que brinda dos salarios mínimos distribuidos en tres meses.

Desde Corpocentro consideramos muy importantes estos apoyos porque permitirán que el empresariado del centro de la ciudad pueda conservar los empleos y comenzar la reactivación de la economía. Ojalá que esta “nueva normalidad” permita que el comercio abra sus puertas para nunca más tenerlas que cerrar.