Por: Jorge Mario Puerta Soto

Recorrer por estos días el centro de Medellín es una de esas actividades que deja a cualquier persona con un sentimiento agridulce. Por un lado, las calles llenas de gente caminando de un sitio para otro para hacer gestiones personales, compras, trámites de salud o bancarios, o simplemente que utilizan su día de pico y cédula para dar una vuelta por este territorio que sigue muy activo.

Por otro lado, el comercio organizado ubicado en pasajes y centros comerciales prácticamente vacíos, locales abiertos a los que diariamente entran menos del 30% de los compradores que asistían antes de la pandemia, negocios que con seguridad hoy siguen perdiendo dinero pero que a toda costa luchan por mantenerse y por sostener los empleos formales de sus trabajadores.

Y digo que caminar por el centro deja un sentimiento agridulce porque cuadra tras cuadra se aprecian rejas y puertas cerradas, avisos de “se arrienda” por todos lados, un mayor nivel de informalidad en las calles y el reflejo de una tasa desempleo que en nuestra ciudad ya supera el 25%, nunca antes visto en la historia.

Afortunadamente para el empresariado, los comerciantes, miles de trabajadores y los visitantes del centro de Medellín, han empezado a flexibilizarse algunas medidas restrictivas que tenían a punto del total ahogo al comercio. Hoy celebramos el decreto firmado por el alcalde Daniel Quintero que permite al comercio organizado horarios flexibles de apertura, igualmente la disminución de requisitos para el ingreso a los centros comerciales y la posible apertura de cuatro plazoletas de comidas de la comuna 10 como un piloto para el resto de la ciudad.

En esta tarea de reapertura de plazoletas de comidas nos hemos comprometido fuertemente desde Corpocentro, porque sabemos que es urgente permitir que los restaurantes puedan atender a sus clientes en estas zonas como única manera de seguir sobreviviendo a la crisis económica por el Covid-19.

Igualmente desde Corpocentro participamos en una mesa de trabajo con la gerencia del Centro, la Subsecretaría de Espacio Público, la Secretaría de Salud y la Secretaría de Desarrollo Económico, para darle un impulso al sector gastronómico en algunos corredores estratégicos del centro de la ciudad.

Celebramos además el anuncio realizado en días pasados por el Ministerio de Salud en el que se informó que se permitirá la apertura de cinemas y teatros en el país. Sabemos que para estas entidades culturales en el centro de Medellín no será fácil por los costos que ello implica en la aplicación de protocolos de bioseguridad, pero estamos esperanzados que en unos pocos meses la cultura vuelva a tomar vuelo y nos deleite a todos de manera presencial.

Si bien esta apertura traerá más personas al centro, es indispensable que todos los ciudadanos actuemos con responsabilidad y autocuidado para no incrementar la tasa de contagio en la ciudad. Esta no es una tarea que debe hacer la alcaldía de Medellín o los empresarios, es una tarea de todos nosotros y debemos cumplirla.