Por: Jorge Mario Puerta Soto

Medellín recibió una gran noticia esta semana: la firma del documento Confis por parte del gobierno nacional para cofinanciar la construcción del metro ligero de la 80, con el que se espera atender una demanda de más de 14 mil pasajeros por hora cuando entre en servicio.

Este es un hecho histórico. El sistema integrado de transporte en la ciudad sigue fortaleciéndose y sin ninguna duda ello ayudará a aliviar la contaminación ambiental en la ciudad y mejorará la movilidad en todo el occidente de la capital antioqueña.

Ello, sumado a otras intervenciones en ciclorrutas, empieza a configurar la ecociudad que propuso el alcalde Daniel Quintero en su plan de gobierno Medellín Futuro.

Sin embargo, es también momento de hacer preguntas, que algo incómodas, son necesarias para conocer cuál será el futuro de la movilidad en el centro de Medellín.

La primera, y que ya ha sido motivo de nuestro editorial en ediciones pasadas, tiene que ver con el avance de Metroplús en la avenida Oriental, una obra que se anunció sería ejecutada en cuatro meses y que ya ajusta más de un año sin concluirse, y la que incluso, hoy tiene un pleito entre Metroplus y la empresa constructora en temas como cronograma de ejecución y costos. ¿Se terminará antes de finalizar 2020? Amanecerá y veremos.

La segunda, de más vieja data, está relacionada con los avances en la reorganización de las rutas de transporte en el centro de Medellín. Con esta, ya son varias administraciones en las que el tema se dilata y no se toman decisiones de fondo para racionalizar el transporte, para reubicar rutas y para evitar que todas ingresen al centro, incluso las de otros municipios como Caldas, La Estrella y Bello, que consideramos deberían llegar solo hasta estaciones del Metro por fuera de la comuna 10.

Y finalmente, la tercera pregunta está relacionada con los avances en el Sistema Inteligente de Movilidad de Medellín que parece haberse estancado. El alcalde Federico Gutiérrez lo presentó como una gran innovación con la promesa de cambiar la forma como nos movilizamos. Sin embargo, su implementación fue precaria tanto en la instalación de tecnología en los buses como en la funcionalidad de los paraderos en distintos puntos de Medellín. Este año, tampoco se han tenido noticias sobre el sistema. Nos preguntamos ¿el proyecto fue abortado?

Desde Corpocentro seguiremos esperando que estos temas avancen por el bien de un territorio que se lo merece.