A medida que se va desescalando el confinamiento general en el área metropolitana, cada vez se ven más personas en las calles del centro de Medellín, las cuales en términos generales han adoptado medidas de protección como el uso del tapabocas. Sin embargo, es preocupante ver la forma cómo se utiliza inadecuadamente este nuevo aditamento que nos acompañará durante varios meses mientras logra encontrarse una vacuna para la pandemia del COVID – 19.

Hemos escuchado y hemos visto casi hasta el cansancio instrucciones por parte de las autoridades gubernamentales y del personal de salud acerca de la manera como debe usarse un tapabocas, los cuidados que se deben tener al ponérselo o al quitárselo, la forma de mantenerlo y de cuidarlo en caso tal de que sea lavable, e incluso la forma como debe disponerse en la basura.

Se creería que este bombardeo de información al que estamos siendo expuestos sería suficiente para que nosotros los ciudadanos ya fuéramos conscientes de cómo portarlo y las restricciones que debemos tener con el tapabocas para no hacer parte de la larga lista de infectados por el coronavirus que en Colombia a la fecha ya está llegando a cerca de 15.000 personas

Sin embargo, no es así, estamos haciendo mal uso del tapabocas, nos estamos poniendo en riesgo y estamos poniendo en riesgo a muchas más personas a nuestro alrededor. Es urgente que tomemos conciencia sobre la necesidad de acatar las medidas y recomendaciones para que más rápido que tarde podamos volver a cierta normalidad en nuestra vida, ya sea como estudiantes, trabajadores o simplemente como habitantes de esta ciudad que queremos superar la crisis general.

Medellín y Antioquia han sido un ejemplo de la manera de atacar la diseminación del virus, hoy con la menor tasa de mortalidad en el país, con un crecimiento desacelerado que ha permitido empezar a activar la economía y ciudadanos que en general, respetamos las normas en este sentido.

Sólo si nos comprometemos todos en cuidarnos podremos superar esta contingencia más rápidamente. Usar bien el tapabocas, lavarnos las manos, mantener el distanciamiento social e incluso cumplir el pico y cédula, son nuestros pequeños aportes a un gran objetivo común.

Desde Corpocentro aportamos nuestro grano de arena en este sentido, y por ello adelantamos, a través de todos nuestros medios digitales, una campaña para crear conciencia de la necesidad de cuidarnos. Y tal vez si necesitemos más campañas desde los gobiernos nacional y local, pero también requerimos más conciencia social.

No podemos retroceder y hay que evitar a toda costa que se aumenten los casos, pues ello podría llevarnos a una nueva cuarentena en un par de meses, lo que sería fatal para la economía de la ciudad, se destruirían muchos más empleos que los que se han perdido en los últimos meses y la desaceleración sería nefasta para todos.